innovación
La trampa de la Innovación


¡Hola de nuevo!

En esta ocasión, voy a hablarte de la innovación. Sí, ese concepto tan de moda, que parece que es el remedio para todos los males, en el que hay que invertir todos nuestros ahorros, y que nos sacará de la crisis. Por si no lo has notado, sí, soy un tanto escéptico en cuanto a la innovación. No es que tenga nada en contra, lo que ocurre es que creo que se ha abusado del término. No existe tanta innovación a nuestro alrededor como quieren hacernos creer y, en ocasiones, tratan de hacernos comulgar con ruedas de molino. Si te parece, sigue el enlace a continuación para averiguar un poco más y, después, puedes dejar un comentario y, quizás sacarme de mi error 😉

¿Qué es la innovación?

Bueno, aquí lo tengo fácil para responder…

Innovación: (Del lat. innovatĭo, -ōnis):

    1. f. Acción y efecto de innovar.
    2. f. Creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado.

Bueno, la verdad es que la RAE tampoco lo aclara mucho… si acaso, arroja algunas dudas más: ¿Qué diferencia a la innovación de cualquier lanzamiento de producto, si atendemos a la segunda acepción? Bueno, para mi, el verdadero significado es el que encontramos si vamos a buscar el significado del verbo: Mudar o alterar algo, introduciendo novedades. Y he ahí el quid de la cuestión, para que algo sea una innovación, ha de introducir novedades.

 No todo lo que es online es innovación

Innovación mal entendida

¿Innovador? No lo creo

Reconozcámoslo, de tanto en tanto vemos noticias en periódicos y telediarios alabando iniciativas de jóvenes que han creado un negocio online innovador… ¿De verdad? Si ánimo de quitarles ningún mérito (cualquiera que se decide a montar su propia empresa tiene mi admiración), pero coger un producto que ya existe, montar una página web -muchas veces haciendo uso de soluciones estándar- y dedicarte a vender a través de internet, tiene de innovación lo mismo que coger una furgoneta e ir vendiendo sandías de puerta en puerta. Vale, es emprendimiento (ahora es mucho mas cool decir entrepreneurship, ya lo sé, pero me dan calambres cada vez que tengo que escribirlo y quiero acabar pronto) y tiene mucho mérito, pero no es innovación.

En definitiva, si bien muchas de las iniciativas innovadoras de nuestros días se desarrollan en la red, no todo vale y no por montar una página web, tu idea va a serlo.

La innovación institucionalizada

Habitualmente solemos imaginar a alguien con una idea innovadora gritando ¡Eureka! en su bañera… lamentablemente, la realidad de la innovación tiene mucho menos glamour, y está llena de trabajo duro y decepciones. Como casi todo en esta vida, la innovación también tiene sus reglas, y su metodología. Existen un montón de estudios al respecto, y no quiero aburrirte.

El ciclo de la innovación

El desarrollo de un producto implica muchas repeticiones

El dinero de la innovación

La innovación mueve dinero… que no acaba donde debería

De todos modos, esto de la institucionalización también tiene su trampa… Resulta que todos los gobiernos están como locos muy interesados en promover la innovación. Hacen bien, pero el problema es que siempre que hay un duro en juego, hay un listo que se lo quiere llevar. Muchos hemos vivido, o nos han contado, como se crean compañías simplemente para tener acceso a subvenciones a la innovación. Incluso en grandes compañías se aceptan proyectos subvencionados cuyos fondos nunca acabaran en innovación y que, cuando quedan un par de meses para que se cumplan los plazos se tratan de apañar con unas cuantas vaguedades para justificar el dinero recibido. Todo esto, en mi opinión, hiere mortalmente a la verdadera innovación.

¿Queda alguna esperanza?

¡Por supuesto que sí! Lo realmente alentador de la innovación es que, cuando se produce, lo cambia todo. Piensa en un iPod, un iPhone (y hablo de los primeros modelos, no de las sucesivas iteraciones “más de lo mismo”… aunque existe el concepto de innovación incremental, muy interesante en sí mismo y que si quieres, podemos discutir en los comentarios de esta entrada). De hecho, el valor de la innovación es tal, que ha llegado a salvar empresas a punto de desaparecer. Si no me crees, mira este enlace, donde alguien lo explica mucho mejor que yo 🙂

La verdad, este tema da para mucho más, pero no quisiera aburrirte. Si tienes interés en el tema y quieres opinar, o si no estás de acuerdo en algo y quieres sacarme de mi error, utiliza los comentarios de esta entrada o los botones para compartir en redes sociales, y podemos seguir hablándolo.

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Francisco Benito López es el creador de este blog y autor pricipal. Ingeniero Industrial. Master en Electrónica. Global MBA en IE Business School y +Module en TI e Innovación Digital. Interesado en tecnología, marketing y negocio. Geek a tiempo completo.

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